La Iglesia Católica en la entidad manifestó su voto de confianza ante los recientes movimientos en el gabinete estatal, específicamente en la seguridad en Morelos, señalando que los ajustes institucionales deben traducirse en una reducción inmediata de los índices de violencia que azotan a la región.
Tomás Toral Nájera, vicario de la Diócesis de Cuernavaca, se pronunció sobre el relevo en la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), donde José Luis Bucio Quiroz asumió el mando en sustitución de Miguel Ángel Urrutia Lozano. Para la jerarquía católica, este cambio debe ser el inicio de una estrategia más robusta.
El representante de la Diócesis subrayó que la llegada de nuevos perfiles a las oficinas gubernamentales no debe ser solo un trámite administrativo, sino una respuesta directa a las demandas de los ciudadanos que exigen vivir con tranquilidad.
“Los cambios en las oficinas buscan dar respuesta a las demandas sociales y ofrecer resultados. Es importante que quienes asumen estas responsabilidades den frutos en su trabajo”, afirmó Toral Nájera, enfatizando que la evaluación de las estrategias es necesaria ante el panorama nacional.
El vicario señaló que, debido al contexto de inseguridad que se vive tanto en el estado como en el resto del país, es válido y urgente ajustar las piezas del tablero de seguridad para intentar recuperar la confianza de la población morelense.
Más allá de los cambios políticos, la Iglesia busca involucrar a la sociedad civil de manera activa. Por ello, se confirmó que la tradicional Marcha por la Paz se realizará el próximo 16 de mayo, iniciando en punto de las 8:00 horas.
El contingente partirá desde el poblado de Tlaltenango con rumbo a la Catedral de Cuernavaca. El llamado es abierto a todos los sectores, buscando que sea un grito unísono por la justicia y el cese de las hostilidades en el territorio estatal.
Toral Nájera fue enfático al señalar que, si bien la invitación es para hombres y mujeres de buena voluntad, se mantendrá una vigilancia estricta para evitar que el evento sea utilizado como plataforma electoral o partidista por los actores políticos.
La Diócesis busca que la manifestación mantenga su esencia ciudadana y espiritual. “No es una manifestación de partidos. Las personas pueden participar de forma individual, pero no como representación política”, concluyó el vicario.
Se espera que miles de morelenses se sumen a esta caminata, la cual año con año se convierte en el termómetro social sobre la percepción de seguridad en el estado, exigiendo que las autoridades recién nombradas cumplan con su mandato constitucional.





