Jardín Borda sigue dañado y sin reparación en Cuernavaca

A un año y nueve meses del choque de una unidad de la Ruta 8 contra una esquina del Jardín Borda, los daños estructurales en la barda perimetral continúan sin ser atendidos.

Ni el gobierno estatal, encabezado por la gobernadora Margarita González Saravia, ni autoridades federales o municipales han intervenido para rehabilitar el inmueble histórico, que además sigue deteriorándose y representa un riesgo para peatones y automovilistas en pleno centro de la ciudad.

El accidente ocurrió el 20 de julio de 2024, en la intersección de las calles Obregón y Rayón, en la parte norponiente del Jardín Borda. De acuerdo con arquitectos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Morelos, el impacto causó daños severos en esa sección del perímetro, donde se ubica uno de los miradores originales del siglo XVIII.

El caso fue llevado inicialmente ante la Fiscalía General del Estado por la administración de Cuauhtémoc Blanco Bravo. Posteriormente, el gobierno actual lo turnó a la Fiscalía General de la República (FGR), donde sigue en investigación sin avances, según trabajadores de la Secretaría de Cultura estatal.

El Jardín Borda está bajo resguardo del gobierno estatal, por lo que le corresponde gestionar la intervención y acelerar el proceso ante la FGR. De no hacerlo, advierten, existe riesgo de colapso, especialmente ante la cercanía de la temporada de lluvias.

Como medida preventiva, la Coordinación Municipal de Protección Civil colocó lonas con la advertencia: “Barda en riesgo. No se acerque”, además de señalamientos de “Peligro” en color rojo. Sin embargo, estas ya presentan desgaste por el paso del tiempo.

En la zona también son visibles grietas y daños estructurales. Las tablas de triplay instaladas como barrera se han deteriorado y han tenido que ser reemplazadas, sin que inicien los trabajos de rehabilitación del mirador conocido como La Chocolatera.

De acuerdo con personal del INAH Morelos, la parte afectada es la más alta del conjunto, con cerca de seis metros. Los daños se concentran en el muro de mampostería y en los contrafuertes de piedra que sostienen esta sección del inmueble histórico.

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Redacción
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