La mala cultura de arrojar deshechos a las barrancas, aunado a los indigentes que se instalan en ellas y almacenan basura e incluso aparatos electrodomésticos dificultan la limpieza de estos espacios que, en temporadas de lluvias, se convierten en un riesgo por la crecida del cauce que, en algunas ocasiones, provoca inundaciones en las zonas aledañas.
En Jiutepec existen al menos dos grandes barrancas que atraviesan el municipio: la Gachupina y Analco, en ellas, autoridades de Protección Civil y Obras Públicas del municipio detectaron por lo menos 72 puntos críticos el año pasado, a los que, de acuerdo con el secretario de Desarrollo Sustentable, José Iván Fernández Galván, se atienden de manera especial.
“Desgraciadamente es un tema cultural, independientemente de la maleza que crece en las barrancas, que también hay que retirar un poco, lo que notamos son muchos residuos sólidos de la gente que tira la basura en estos sitios”, dijo.
Indicó que otro de los problemas que enfrentan en varios puntos de las barrancas que atraviesan por el municipio es la instalación de indigentes que acumulan, además de basura, electrodomésticos, colchones y llantas.
Recordó que recientemente realizaron una faena de limpieza en la barranca que colinda con el municipio de Cuernavaca, donde, en un solo día, sacaron más de 30 tolenadas de basura. Sin embargo, en la zona también se encontró a un grupo de indigentes que acumulaban alrededor de cuatro toneladas de desechos, además de aparatos como refrigeradores y artículos como llantas y colchones, así como bolsas y carteras, por lo que se le dio aviso al área de Seguridad Pública.
El funcionario comentó que el tema de la presencia de personas indigentes en barrancas lo trabajan junto con el municipio de Cuernavaca, ya que se van moviendo, no permanecen en un punto fijo.
“No es que vayamos sumando más, sino que es un tema difícil de erradicar, es un tema integral que tenemos que trabajar con Seguridad Pública; el DIF también tiene que intervenir”.





