Ante el clima de inseguridad que aqueja a la entidad, el obispo de la Diócesis de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, hizo un firme llamado a la población para involucrarse activamente en la construcción de la paz y la promoción de la justicia dentro del estado.
Durante la homilía dominical pronunciada en la Catedral de Cuernavaca, el prelado, quien también preside la Conferencia del Episcopado Mexicano, enfatizó que cada ciudadano posee la responsabilidad de contribuir al cambio social desde sus propios espacios cotidianos.
En su mensaje, el jerarca católico subrayó que la realidad del territorio morelense exige una postura de empatía y acción inmediata por parte de la sociedad civil organizada y las familias.
“Cuando te duele lo que está pasando en Morelos, herido por la violencia, y rezas a Dios y haces lo posible por vivir en paz en tu corazón y en tu familia”, se generan acciones concretas en favor del bien común, expresó.
A partir de la parábola de los trabajadores de la viña, Castro Castro remarcó que nadie debe permanecer indiferente frente a las carencias y el sufrimiento que enfrentan diversos sectores de la comunidad.
Las declaraciones del obispo se inscriben en un entorno complejo para Morelos, entidad que en los últimos años ha registrado altos índices delictivos como homicidios dolosos, cobro de piso y extorsiones a comerciantes y familias. De acuerdo con reportes de percepción de seguridad e informes eclesiásticos, amplios sectores de la población perciben riesgos constantes en sus actividades cotidianas, lo que ha golpeado el tejido social de comunidades tanto urbanas como rurales. Frente a esta realidad, la iglesia local ha convocado recurrentemente a movilizaciones pacíficas y Caminatas por la Paz, insistiendo en que la resolución de la crisis requiere una articulación sólida entre las instituciones públicas, la ciudadanía civil organizada y la prevención desde el ámbito social.
El obispo exhortó a la población a erradicar actitudes como la envidia y a enfocarse en respaldar a los grupos en situación de vulnerabilidad, promoviendo valores de solidaridad y generosidad.
Precisó que el hogar representa el primer espacio para generar transformaciones sustanciales mediante el respeto mutuo, la atención a los integrantes desprotegidos y la convivencia pacífica.
Para conocer más sobre los pronunciamientos previos de la Diócesis de Cuernavaca acerca de la prevención del delito, puedes consultar las coberturas sobre la posible excomunión a grupos delictivos o revisar la postura de la representación católica en los mensajes de la Conferencia del Episcopado Mexicano.
Finalmente, el líder religioso concluyó su intervención instando a que “cada quien haga lo que le corresponde“, asegurando que Morelos requiere de ciudadanos comprometidos a aportar sus capacidades para edificar una sociedad equitativa.





