Rehabilitan calle de Cuauhtemotzin, pero se olvidan de las banquetas

La calle Cuauhtemotzin, ubicada en el centro de Cuernavaca, fue intervenida mediante un proyecto de obra pública que incluyó trabajos en el sistema sanitario y la pavimentación. Sin embargo, la obra dejó fuera la intervención integral en las banquetas, y con ello, a los peatones y personas con discapacidad.

Durante años, la vialidad presentó un evidente desgaste debido al tránsito constante de vehículos; por ello, fue incluida en el Programa Anual de Obra Pública del municipio de Cuernavaca, para el cual se destinó una inversión de cuatro millones 340 mil 502.10 pesos, provenientes del recurso fiscal 2026.

Aunque el tramo comprendido entre el bulevar Benito Juárez y la calle Francisco Leyva fue reabierto a la circulación, el proyecto dejó fuera la construcción de nuevas banquetas, generando un contraste entre el nuevo arroyo vehicular y la infraestructura peatonal existente.

Si bien las banquetas no presentan daños estructurales severos, sí muestran signos de abandono y, en algunos puntos, representan obstáculos para personas con discapacidad, adultos mayores e infancias.

En ciertos tramos, las banquetas no son aptas para personas con movilidad reducida debido a que la pendiente y los accesos a las viviendas generan escalones que dificultan el paso. Esta situación obliga, por ejemplo, a usuarios de sillas de ruedas a desplazarse por el arroyo vehicular, exponiéndose a riesgos.

Pese a ello, el Ayuntamiento de Cuernavaca tampoco tomó en cuenta la implementación de medidas de accesibilidad universal dentro del proyecto.

Al respecto, el secretario de Desarrollo Urbano y Obras PúblicasDemetrio Chavira, informó que la obra presenta un avance del 98 por ciento. Explicó que únicamente faltan trabajos de reparación en banquetas y guarniciones que resultaron afectadas durante el proceso constructivo, los cuales serán atendidos en los próximos días.

“No, no estaban contempladas (las banquetas); sin embargo, para realizar el estampado dentro de la vialidad y el colado del concreto se dañaron algunas banquetas. Solamente serán atendidas para no dejarlas en malas condiciones”, expresó.

La obra en la calle Cuauhtemotzin es vista como un beneficio para quienes transitan por aquí diariamente, sin embargo, para los peatones el transitar por esta calle tiene su complejidad, sobre todo para adultos mayores.

La señora María Socorro, habitante del centro de Cuernavaca, comentó que para ella es complicado el transitar por la calle, ya que es adulta mayor:

 “Paso solo en ocasiones por la calle, no siempre porque me cuesta trabajo, soy ya mayor y está muy empinada; paso del lado que esta más parejo o por la calle porque hay escalones muy altos”.

Cristina Pérez, madre de familia comentó que ella pasa casi todos los días por la calle Cuauhtemotzin, ya que pasa por esta vialidad para dejar a su hija en la escuela, por lo que está conforme con la obra en la calle pero detalló que si hace falta una intervención en las banquetas.

Sí, yo paso por la calle todos los días, bueno casi todos, de lunes a viernes, porque voy a dejar a mi hija a la escuela, pero creo que estuvo bien que construyeran la calle. Sí hace falta que también hagan las banquetas, para que ya todo sea nuevo”, comentó.

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Redacción
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