Familiares e integrantes del colectivo “25 No + Violencia” marcharon del Ayuntamiento de Cuernavaca al Congreso del Estado, acusando un presunto feminicidio en el caso de de Erika “N”, el pasado 27 de marzo. Exigen justicia y que sea separado del cargo el regidor panista, Fernando Carrillo, hasta en tanto se esclarece la muerte de la empleada del municipio.
Los familiares y el colectivo no dan crédito a la versión de que la causa de la muerte de Erika “N” se debió a un suicidio.
Y es que la ahora occisa en algunas ocasiones manifestó ser violentada por su ex pareja sentimental, el regidor Fernando Carrillo.
“La familia no está conforme con el peritaje de la fiscalía sobre la muerte de Erika “N”, incluso, familiares están dispuestos a aportar más datos y pruebas a la investigación que está realizando; ya que existen antecedentes en cuanto a violencia y salud mental del regidor”, dijo una de las participantes en la marcha, de forma anónima.
Indicaron que en una ocasión, la ex novia del regidor acudió a laborar con una de sus manos lastimada, por lo que podría haber antecedentes de violencia.
Desde su punto de vista, el deceso se registró en condiciones extrañas “con incongruencias y contradicciones por parte de la pareja sentimental de la víctima, quien en vida solo conoció de él agresiones, golpes, insultos y vejaciones”.
Por lo mismo, consideraron que el regidor no tiene, en este momento, la autoridad moral que el cargo le exige y debería ser separado del mismo, por lo menos hasta el agotamiento total de la investigación.





