La movilización estudiantil prevista para hoy en Cuernavaca incrementó la preocupación del sector comercial, ante las pérdidas económicas que podrían enfrentar los establecimientos ubicados en las zonas por donde transite la marcha.
El presidente de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope), Humberto Bahena Rodríguez, señaló que este tipo de manifestaciones obliga a numerosos comerciantes a bajar sus cortinas como medida de prevención, lo que se traduce en ventas perdidas y una disminución directa de sus ingresos.
Explicó que las afectaciones no terminan con el cierre temporal de los negocios, pues los propietarios también deben afrontar los gastos que ocasionan los posibles daños a sus instalaciones y mercancías, además de mantener el pago de salarios a sus trabajadores, pese a no generar ingresos durante la suspensión de actividades.
Bahena Rodríguez advirtió que esta combinación de factores representa una presión financiera considerable para el comercio establecido, particularmente para los pequeños y medianos negocios, que disponen de menores recursos para absorber este tipo de pérdidas.
El dirigente empresarial destacó que las consecuencias económicas de las movilizaciones repercuten directamente en la estabilidad de los establecimientos locales, cuyos propietarios deben asumir los costos de interrumpir sus operaciones y, en su caso, reparar los daños ocasionados durante las protestas.





