Más de 4 mil inmuebles de Cuernavaca que cuentan con tanques estacionarios de gas LP deben presentar cada año un dictamen técnico para acreditar las condiciones de sus instalaciones. El procedimiento contempla la revisión de tuberías, conexiones, válvulas, tanques y medidas de señalización para prevenir accidentes.
El titular de Protección Civil en Cuernavaca, Enrique Clement Gallardo, aseguró que los establecimientos con estos recipientes de almacenamiento están sujetos a una supervisión anual para garantizar la seguridad de la ciudadanía.
“Tenemos arriba de 4 mil inmuebles aquí, de los cuales aproximadamente 310 son restaurantes y aproximadamente 35 tortillerías, que son los que más utilizan gas LP y todos ellos deben de cumplir con su dictamen de uso de gas LP”, expresó.
Clement Gallardo recordó que 8 de cada 10 restaurantes que se encuentran en el municipio cuentan con instalaciones estacionarias de gas. Los otros dos utilizan cilindros portátiles y todos deben cumplir con los dictámenes de Protección Civil para su operación.
Los cilindros portátiles, aunque no requieren de un dictamen específico para operar, también son inspeccionados de manera regular tanto en los establecimientos fijos como en los comercios ambulantes.
Para el proceso de certificación de los tanques estacionarios se contempla una revisión exhaustiva de cada componente del sistema, así como de las medidas de señalización obligatorias.
“En primera tiene que estar pintada la tubería, esta va de color amarillo para poder identificarla; segundo tiene que cumplir con su dictamen de uso de gas LP, este dictamen precisamente lo que hace es hacerles una revisión a fondo de su sistema, tuberías, conexiones, válvulas, condiciones del tanque, entre otros”, precisó.
Los tanques tienen una vigencia estándar de 10 años. Cuando un recipiente cuenta con más de una década, debe someterse obligatoriamente a un dictamen de espesores para garantizar que se encuentra en buenas condiciones; de lo contrario, debe desecharse.
El titular de Protección Civil municipal destacó que los propietarios de estos tanques tienen la obligación de presentar su solicitud para el visto bueno durante el primer trimestre del año. De enero a marzo deben ingresar los documentos avalados por las unidades verificadoras autorizadas.
Posteriormente a la solicitud, la coordinación inicia con la revisión de los documentos y se llevan a cabo las inspecciones en las instalaciones para garantizar que se cumplan las medidas de seguridad.
En caso de detectarse alguna irregularidad, el visto bueno de Protección Civil es denegado de forma inmediata hasta que se cumpla con las medidas. Si el establecimiento opera sin tener en regla su documentación, incluso puede ser suspendido o clausurado.





