La Conferencia del Episcopado Mexicano hizo un llamado para que el Mundial de futbol sea una inspiración a la reconciliación en lugar de un distractor “en un mundo marcado por la violencia, las desapariciones, corrupción e injusticias”.
A través de un comunicado, hizo votos por que el deporte no sea un distractor, sino una oportunidad para poner las diferencias al servicio de la justicia, la verdad y la paz.
“Más allá de la competencia deportiva, este encuentro internacional nos invita a reconocer que formamos una sola familia humana desde nuestra diversidad. En un mundo marcado por tensiones y conflictos, y un país herido por la violencia, las desapariciones, la corrupción y las injusticias”, se lee en el comunicado.
El texto cita al Papa León XIV en referencia a este evento deportivo:
“Que el deporte sea siempre escuela de fraternidad y no de rivalidad vacía, espacio de encuentro y no de exclusión, camino de paz y no de violencia”.
Con este exhorto, el Papa pone en perspectiva el sentido de la competencia mundialista con sedes en México, Estados Unidos y Canadá, donde los equipos compiten para mostrar que la rivalidad puede ser oportunidad de crecimiento y la competencia un espacio de encuentro y respeto mutuo.
“Actualmente en México vivimos muchas rivalidades que con frecuencia ensombrecen la convivencia pacífica: rivalidades políticas, económicas, ideológicas, sociales e incluso en la lucha por la vida. Y estas rivalidades pueden convertirse en escuela de fraternidad en vez de rivalidades vacías; en espacios de diálogo y encuentro en lugar de odio y exclusión; en caminos de paz y no de violencia. Esto exige abrirnos a la riqueza del hermano y tratarnos con dignidad”.





