Unas 300 unidades del transporte público de Morelos tomaron el primer cuadro de la ciudad para exigir al gobierno estatal, encabezado por Margarita González Saravia, un incremento a la tarifa mínima del pasaje.
Los concesionarios argumentaron que el aumento en combustibles, refacciones, unidades vehiculares y la inflación han vuelto insostenible mantener la tarifa en 10 pesos.
Desde temprano transportistas bloquearon de manera total y parcial diversas avenidas y calles del centro de Cuernavaca, lo que provocó un severo caos vial.
Los inconformes señalaron que en reuniones anteriores el jefe de la Oficina de la Gubernatura, Javier García Chávez, les prometió una reunión con la mandataria estatal el pasado 11 de mayo para abordar su petición de incrementar en cinco pesos la tarifa del transporte público.
Sin embargo, acusaron que la reunión no se concretó y tampoco obtuvieron una respuesta oficial por parte del gobierno estatal.
La llegada de las unidades al centro de Cuernavaca ocasionó congestionamiento vehicular en distintos puntos de la ciudad. Además, varios concesionarios y choferes se instalaron en plantón en frente al Palacio de Gobierno, en la explanada Emiliano Zapata, para exigir una audiencia con la gobernadora.
Personal de la Secretaría de Gobierno informó a los manifestantes que González Saravia los recibiría hasta las 17:00 horas; no obstante, los transportistas respondieron que la audiencia ya había sido acordada desde un día antes.
Ante la petición de funcionarios estatales para liberar algunas vialidades mientras esperaban la reunión con la mandataria, los inconformes advirtieron que mantendrían los bloqueos durante todo el día, de ser necesario.
En entrevista, el dirigente de la Federación Auténtica del Transporte (FAT), Dagoberto Rivera Jaimes, aseguró que la gobernadora no los recibió el 11 de mayo pasado, pese que ya había sido agendada una cita con ella.
“Desafortunadamente no se dio la reunión y por eso hoy estamos aquí protestando”, declaró.
El dirigente explicó que durante el encuentro previsto buscaban exponer las condiciones en las que operan las 7 mil unidades del transporte público en Morelos, así como el incremento en los costos de combustibles y refacciones.
Añadió que esperaban alcanzar un acuerdo respecto al ajuste tarifario, el cual, según los concesionarios, debió aplicarse desde 2024, durante la administración del ex gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo.
Rivera Jaimes expuso que hace seis años el combustible costaba alrededor de 20 pesos por litro y actualmente oscila entre 28 y 29 pesos.
“¿Quién aguanta esos aumentos, cuando el combustible es el principal insumo para mover un vehículo?”, cuestionó.
Precisó además que cada unidad gasta alrededor de 2 mil pesos diarios y que los ingresos obtenidos con una tarifa de 10 pesos ya no son suficientes para cubrir mantenimiento y combustible.
Por ello, indicó que desde diciembre pasado propusieron que la tarifa mínima fuera de 15 pesos, en lugar de los 10 pesos que actualmente se cobran en el transporte colectivo de Morelos.
En la mayoría de las combis y microbuses estacionados en el centro de Cuernavaca colocaron consignas en contra de la gobernadora y del jefe de la Oficina de la Gubernatura.
En la explanada del zócalo, choferes y concesionarios colgaron mantas con mensajes como:
“El aumento a la tarifa es necesario y justo. No somos villanos, brindamos un servicio que requiere mantenimiento”; “No es capricho, el combustible sube. El aumento de la tarifa es justo”; y “Subir la tarifa no es un abuso, es una necesidad”.





