Después de casi 90 años de servicio, la papelería “Alfa”, ubicada en el Pasaje Tajonar del centro de Cuernavaca, cerrará sus puertas el próximo sábado 31 de enero, al enfrentar problemas derivados del comercio ambulante y las tiendas chinas.
La señora Mercedes Aguirre Caballero, es la tercera generación que continúa el negocio familiar en la Papelería “Alfa”, misma que nació de la iniciativa de su abuela y tías abuelas, para posteriormente continuar con su mamá y llegar finalmente con ella.
Comentó que el negocio ha atravesado diversos obstáculos y ha cambiado de sede en 3 ocasiones, pese a ello, continuaba como el sitio predilecto para clientes. No obstante, en la actualidad, se ha visto afectado por problemas económicos desde hace años, ocasionado por las bajas ventas y la disminución de clientes, lo cual, adjudican al ambulantaje y las tiendas chinas.
“Aquí iba a cumplir 28 años, pero ya no se puede. Hay mucha competencia de ambulantes, productos chinos y la economía que está cada vez peor, obviamente muchos papás no pueden comprar tanto”, expresó.
Asimismo, señaló que la llegada de las nuevas tecnologías ha cambiado la forma de realizar las cosas, por lo que cada vez se visitan menos las papelerías, dejando obsoletos algunos artículos, como mapas, biografías y láminas con información.
“Procuramos seguir con esta temática, apoyar a la gente a estudiar, a qué se le faciliten las cosas, obviamente ahorita con la tecnología, pues ya es nada más copiar y pegar y ni siquiera estudian o no leen, y se fue haciendo a un lado las láminas, los mapas, las biografías y ha ido decreciendo ese consumo, varias papelerías también han pasado por eso”, detalló.
Por todas estas situaciones, la señora Mercedes Aguirre Caballero, tomó la decisión de cerrar su negocio.
“Difícil y dolorosa, dolorosa porque aquí son sueños, es un gusto el tratar con la gente, el tratar con los niños; difícil porque estoy acostumbrada al contacto diario con la gente, yo aquí aprendí a leer, a escribir, a sumar, de todo”, comentó.
Por último, agradeció a sus clientes, quienes han conocido a toda su familia y les han demostrado su preferencia y cariño.
Que les digo, gracias,. Gracias por su cariño, me han llegado muchas muestras de cariño. Gracias por la lealtad, muchos de ellos me han traído hasta los nietos. Gracias por estar, por ayudar a que esta papelería fuera algo bonito, porque se diera a conocer, porque fuera un comercio limpió”, finalizó.





