El primer cuadro de la capital se convierte cada septiembre en el escenario de una batalla económica silenciosa. Mientras miles de familias acuden a disfrutar del ambiente patrio, los dueños de negocios establecidos observan cómo las banquetas frente a sus aparadores se llenan de puestos informales. Ante este panorama, la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco Servytur) levanta la voz para exigir que el Ayuntamiento ponga límites claros a la ocupación de la vía pública durante las próximas festividades.
El presidente del organismo empresarial, David López Jiménez, sostiene que la presencia desmedida del comercio informal ahoga a los establecimientos que operan todo el año bajo la norma. El sector formal no busca eliminar las festividades ni frenar el sustento de otros sectores, pero reclama que las condiciones de venta sean equitativas y organizadas.
La indignación del sector formal radica en la brecha de costos operacionales. Un comerciante ambulante ocupa el espacio público durante varios días festivos mediante un pago simbólico que oscila entre los mil y mil 500 pesos. En contraste, un local comercial en el Centro Histórico debe sostener gastos fijos permanentemente, cumpliendo con la renta del inmueble, el pago de nóminas a sus empleados, impuestos locales y federales, servicios básicos y refrendos de licencias de funcionamiento.
López Jiménez señala que cerrar calles completas tampoco genera un beneficio real para la economía local. El bloqueo a la circulación peatonal y vehicular dificulta el acceso de los consumidores habituales, entorpece la movilidad urbana y termina por reducir drásticamente las posibilidades de venta para los establecimientos que pagan sus contribuciones al día.
Otro de los puntos críticos señalados por la Canaco es la naturaleza de la mercancía que se ofrece en la vía pública. Lejos de promover las tradiciones o impulsar el trabajo de los creadores morelenses, gran parte de los puestos temporales comercializa productos importados, mayoritariamente de origen chino, o artículos presuntamente apócrifos que poco tienen que ver con las celebraciones nacionales.
Por ello, la cúpula empresarial plantea integrarse a las mesas de diálogo que encabeza el secretario del Ayuntamiento, Óscar Cano. La propuesta del sector formal busca evitar enfrentamientos directos y canalizar la venta informal hacia espacios alternativos donde no entorpezcan el comercio establecido. Asimismo, sugieren que, en caso de otorgar permisos en el primer cuadro, estos se destinen prioritariamente a artesanos y productores autenticamente locales para garantizar que la derrama económica se quede en Morelos.





