Ambientalistas exigen proteger la selva baja caducifolia en Cuernavaca

Organizaciones ambientalistas e investigadores del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la UNAM (CRIM-UNAM) de Morelos, exigieron a las autoridades de los tres niveles de gobierno declarar como Área Natural Protegida y Jardín Botánico Temático, un predio de casi cinco hectáreas de selva baja caducifolia, ubicado en Cuernavaca.

Asimismo, manifestaron su rechazo al desarrollo inmobiliario “Altoverde”, promovido por la empresa Portenta Hábitat, al considerar que contraviene el ordenamiento ecológico vigente.

El terreno, conocido como La Casahuatera, se localiza al norte de la delegación de la Fiscalía General de la República (FGR), al poniente de Sodimac y junto al Paso Exprés Cuernavaca.

Los inconformes señalaron que, aunque el predio tiene propietario, el cambio de uso de suelo gestionado ante el ayuntamiento de Cuernavaca para impulsar el proyecto habitacional, presuntamente se realizó de manera irregular.

“De acuerdo con la Unidad de Gestión Ambiental 139 (UGA 139) del Programa de Ordenamiento Ecológico del Territorio del Municipio de Cuernavaca, en dicha zona no se permiten asentamientos humanos, por lo que la construcción del proyecto inmobiliario es incompatible con la normatividad vigente”, afirmaron.

La ambientalista Flora Guerrero informó que, hasta el momento, la empresa no cuenta con permisos municipales o estatales de construcción, licencia ambiental municipal ni Manifestación de Impacto Ambiental autorizada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

“Solamente existe un cambio de uso de suelo que es ilegal, porque éste debe ser dictaminado por la Semarnat, dado que se trata de un predio con vocación forestal”, sostuvo.

Añadió que dicho cambio de uso de suelo ya fue impugnado por el Comité Ejecutivo del Programa de Ordenamiento Ecológico.

Los activistas advirtieron que el proyecto contempla la construcción de seis torres residenciales de hasta 15 niveles, lo que implicaría la pérdida de uno de los últimos relictos de selva baja caducifolia de la ciudad.

Destacaron que La Casahuatera funciona como una cisterna natural, que ayuda a mitigar las islas de calor, alberga fauna silvestre, contribuye a evitar una mayor saturación vial y representa uno de los pocos espacios verdes que quedan en Cuernavaca.

También señalaron que la ciudad enfrenta un déficit de áreas verdes y que el proyecto es incompatible con el ordenamiento ecológico municipal.

“Las organizaciones, académicos y ciudadanos firmantes proponemos que este relicto de selva baja caducifolia sea protegido mediante su declaratoria como Área Natural Protegida y Jardín Botánico Temático. Esta figura permitiría conservar sus mil 600 árboles nativos, así como su flora y fauna asociadas; fortalecer la conectividad ecológica urbana y ofrecer a la población un espacio de educación ambiental, recreación y contacto con la naturaleza”, concluyeron.

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Redacción
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