La falta de dinero no impidió que las familias locales vivieran el ambiente mundialista en el centro de Cuernavaca. Decenas de ciudadanos inundaron banquetas y jardineras del primer cuadro de la ciudad para seguir el debut de la Selección Mexicana.
Por ejemplo, hombres, mujeres y niños aprovecharon las pantallas del restaurante Los Arcos para observar el encuentro. El establecimiento se ubica a un costado de la Plaza de Armas. Los aficionados se congregaron en plena vía pública para presenciar el partido contra Sudáfrica.
La adrenalina de la afición morelense inició desde los primeros minutos del cotejo de la Copa del Mundo. El momento de mayor tensión ocurrió cuando el delantero Raúl Jiménez estuvo a punto de abrir el marcador general. Los suspiros unificaron a la multitud instalada en la calle.
Un grito ensordecedor de “¡Gol!” unió a los comensales y a las personas concentradas afuera del negocio. El joven Samuel, de 17 años, exclamó con júbilo tras la anotación del atacante Julián Quiñones. El gol desató la locura colectiva en el corazón de la capital.
Los asistentes aplaudieron de forma inmediata y corearon el tradicional grito de “¡México, México!” en una sola voz. Los aficionados del interior del local hicieron resonar sus matracas. En el exterior, los transeúntes respondieron con porras y aplausos para el equipo nacional.
A pesar de la alegría, la comunidad de Morelos manifestó ciertas inconformidades por la logística del evento internacional. Samuel calificó como injusto que las autoridades no facilitaran el acceso a pantallas o dinámicas masivas gratuitas en las plazas del estado durante su primer mundial.
“Yo desde ayer ando festejando porque sabía que México iba a ganar”, compartió otro aficionado que observaba el juego desde las jardineras del zócalo, ya con el ánimo bien a tope.
No todas las personas lograron pagar el consumo de un establecimiento comercial para ingresar. Sin embargo, los ciudadanos demostraron que el ingenio popular permite disfrutar del rito futbolístico.
La afición de Cuernavaca siguió la transmisión en las ventanas, demostrando que el torneo se vive con pasión desde cualquier espacio.





