Que se haga justicia por su hermano asesinado, sin influyentismo y con una justicia verdaderamente imparcial, fue la demanda que hizo Gabriel Hernández, hermano de Rafael, quien el pasado 15 de abril fue privado de la vida en un fraccionamiento de Cuernavaca.
“Hoy en día estamos rotos, nada va a poder curar lo que estamos sintiendo. Lo único que le pedimos a las autoridades es justicia por la vida de mi hermano, por todos los que estamos sufriendo esto”, indicó.
Gabriel Hernández dijo que su hermano no era un ladrón como se quiso hacer creer en un principio e indicó que su familiar y Fernando, el presunto homicida de su hermano que ya está vinculado a proceso, llegaron al fraccionamiento “Suites Altea” donde convivieron por varios días, antes del ataque, del cual se desconocen las causas.
“Él dijo en su defensa que mi hermano trató de asaltarlo, pero las cámaras del fraccionamiento grabaron como ambos llegan, porque invitó a mi hermano desde el sábado 12 de abril”.
También dijo que su hermano deja siete niñas huérfanas y a su esposa viuda. Además, de que señaló el sufrimiento que le causa porque este 29 de abril precisamente se estaría celebrando su cumpleaños número 34.
Gabriel tampoco imaginó que la vez que lo vio hace dos años sería la última, pues el joven indicó que vive en Canadá:
“Ya no lo voy a poder abrazar, ni ver de nuevo con vida, es algo que nadie me va a poder pagar, por eso pido justicia. Era mi hermano mayor”.
Por último pidió que no haya beneficios para el hoy detenido, quien cuenta con antecedentes penales, pero además es nieto del dueño del club de golf Tabachines.





