El sector empresarial refiere que con los impuestos aprobados y los ya establecidos para 2025, la situación se torna complicada, desde el incremento al salario mínimo, el impuesto sobre la nómina, y ahora el impuesto a la venta de bebidas alcohólicas (a excepción de la cerveza en envase cerrado), que anunció Mirna Zavala, secretaria de Hacienda.
“Lo esperábamos retador, pero ante este panorama lo vemos complicado. No estamos en contra, queremos que se desarrolle el estado, pero no sé si estas estrategias justo en el periodo donde menos ventas hay, sean el mejor incentivo para el empresario”, expresó David Ricardo López Jiménez, presidente de la Cámara Nacional de Comercio Servicios y Turismo (Canaco-Servytur) de Cuernavaca.
Detalló que específicamente, que actualmente se dio el incremento del 12 por ciento al salario mínimo; más el 10 por ciento en el aumento a las casetas y el 25 por ciento de impuesto sobre la nómina, que son cargas que el empresario tiene que asumir por los compromisos.
De acuerdo con Gobierno del estado de Morelos, el impuesto a la venta de bebidas de contenido alcohólico (a excepción de la cerveza en envase cerrado), que pretende aprovechar la fuente de ingreso local, ampliar la base de contribuyentes por impuestos estatales y mejorar el coeficiente de distribución de participaciones federales para el Estado, al incrementar la recaudación de ingresos propios.
“Habíamos acordado que no se darían, porque son impuestos que van a repercutir en los precios al consumidor, pero una de las cosas que más nos preocupaban era el aspecto técnico, y hoy hablan de que no es a la cerveza, pero si a otro tipo de alcohol, y en la aplicación es lo que compromete también a los contribuyentes. Escuchábamos una declaración que decía que va a aumentar la base, yo no veo cómo esto puede ser un incentivo a que la gente se quiera registrar, cuando el tema es que hoy una línea de negocio que es redituable, porque somos uno de los estados que más consume alcohol, te va a generar pagar un impuesto adicional”.
Y comentó que al estar exenta la cerveza, siendo la bebida alcohólica que más se vende, no te amplía una base, y no es un motivante de querer contribuir; y destacó que la parte técnica se complica y obligaría a que algunas personas tuvieran que contratar más de una contabilidad por lo complejo de armar el paquete.
“Finalmente, esto no incentiva de alguna manera lo que estamos buscando los empresarios, que sí es aumentar una base de contribución, y algún incentivo a que nos ayude a vender y mejorar el margen de negocio y rentabilidad, y con este tema se encarece una propuesta económica y si lo que queremos es atraer turismo, por si solo, el tema lo contradice”.
Otro de los impuestos aprobados ha sido el de Servicios de hospedaje por plataformas digitales, que causarán el mismo impuesto que pagan los hoteles en Morelos, y así cumplir con el principio constitucional de las contribuciones al lograr una equidad en la causación del impuesto.
“En este sentido, hay que reconocerlo, hoy eso sí permitiría ampliar una base de contribuyentes porque estaban ofreciendo un servicio que le estaba haciendo competencia al hospedaje tradicional. Este impuesto, provoca que hoy haya otra fuente de recursos y alternativa, que ayuda a que se garantice un mejor servicio”.
Finalmente, pide conciencia a la parte gubernamental tanto al ejecutivo como al legislativo, en el acercamiento, porque no es el negarse por no querer contribuir, al contrario, acceden y colaboran en estos porcentajes, pero es relevante que de manera palpable se revise la instrumentación, porque otra vez el gran porcentaje de estas aportaciones va a venir del sector de las pequeñas y medianas empresas, y los costos operativos que van a generar adicionalmente pueden ser importantes.





