Obispo de Cuernavaca acusa intentona para dañar a la Iglesia

El Obispo de Cuernavaca, Ramón Castro, elevó el tono frente a lo que consideró es una campaña para desprestigiar a la Iglesia católica luego de que el Obispo emérito de Chilpancingo, Salvador Rangel, sufrió, aparentemente, un secuestro exprés en Morelos, y que hasta el momento no se ha podido establecer las causas de su desaparición durante dos días.

El prelado morelense acusó que desde ciertas cúpulas se busca restar autoridad moral a la Iglesia católica y que han visto un momento político oportuno con el aparente plagió de Salvador Rangel, caso en el que han rondado diversas versiones de la autoridad y que pasa por el uso de sustancias como la cocaína. 

“El caso ha sido utilizado como un instrumento político. Miles de bots, personas interesadas en dañar la autoridad moral de la Iglesia, que por gracia de Dios ha retomado una fuerza, han visto la oportunidad,  dijeron, ‘vamos a aprovechar este momento y vamos a darle con todo para que la iglesia pierda su autoridad moral'”, lanzó el Obispo Castro.

El Obispo emérito de Chilpancingo, Salvador Rangel, ha tomado preponderancia luego que tras la crisis de violencia en Guerrero ayudó a que los cárteles de Los Tlacos y La Familia Michoacana pactaran la paz en diversos lugares de la entidad.

El prelado había denunciado diversas amenazas de muerte hasta que desapareció el pasado 27 de abril cuando se encontraba en Morelos.

Al respecto, el Obispo de Cuernavaca lamentó que las autoridades y la opinión pública no hayan dado oportunidad a Salvador Rangel de recuperarse y hablar sobre su secuestro y en ese sentido reprochó que se trate de juzgarlo a priori.

“Qué pena, dónde está el respeto a la dignidad de la persona, dónde está el derecho de réplica. Hermanos, la verdad nos hace libres pero mientras tanto tengamos en consideración del ambiente que se ha enrarecido y que tiene una característica de persecución”, sostuvo Ramón Castro.

El presidente Andrés Manuel López Obrador evitó confrontarse con la Conferencia del Episcopado Méxicano (CEM), luego de que ésta señaló que el caso del Obispo de la diócesis de Chilpancingo se estaba politizando.

El mandatario dijo ser defensor de la libertad de creencia, pero aseguró que “nosotros no actuamos de manera hipócrita”. Señaló que no permitirá que los confrontes, aún en época electoral: “amor y paz”.

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Redacción
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