La notable disminución de actividad en el sector de la construcción afecta a empresarios y trabajadores. Con los estragos que dejó el huracán Otis, las oportunidades de trabajo se redujeron para los albañiles, quienes optaron por dejar el estado de Guerrero para llegar a Morelos.
Armando Núñez, presidente de la CMIC en Morelos, Iragorri expresó su preocupación por la falta de espacios disponibles para estos trabajadores y señala que la construcción sigue estancada en la región. Agregó que la reconstrucción del puerto de Acapulco le ayudó a varios empresarios morelenses y los “rescató” de una crisis.
Sin embargo, la desesperación de los trabajadores morelenses y guerrerenses puede llevarlos a tomar una decisión equivocada. “Estamos preocupados porque está decayendo la construcción en el estado y el país”.
Es posible que los albañiles que llegan a Morelos desde Guerrero tengan trabajos eventuales o informales. Descartó que dentro de las constructoras tengan vacantes.





